Este blog ha sido creado para la asignatura de Documentación Escrita y me servirá como plataforma sobre la que publicar los distintos trabajos y prácticas requeridos.
Ya que no pude asistir a clase de forma presencial encontré bastantes dificultades a la hora de realizar toda la tarea aunque finalmente creo con esta forma de trabajo autónoma he aprendido mucho pues me he tenido que enfrentar a temas de los que desconocía absolutamente todo.
Antes de empezar con las prácticas, a modo de introducción, simplemente me gustaría reconocer la labor de los documentalistas pues es un trabajo laborioso y que no se valora todo lo que se merece. Sinceramene tengo que reconocer que antes yo era una de las muchas personas que desconocían la importancia de la tarea documental pero gracias a esta asignatura me he dado cuenta de lo difícil que resulta encontrar buenas fuentes de información debido a que en las últimas décadas hemos experimentado una "explosión informativa".
A partir de estas necesidades se ha ido forjando la figura del documentalista, de la persona encargada de gestionar y controlar estos volúmenes ingentes de información. Ante la imposibilidad del científico o investigador de estar al día de todo lo que se publica sobre su especialidad, ante los volúmenes de información de actualidad que colapsa la actividad de los mass-media, adquiere sentido la presencia del documentalista como analizador y guía instantáneo de esta "selva" informativa, y que ya no ejerce exclusivamente como conservador de la misma, tarea que hasta el presente realizaban principalmente los bibliotecarios.
Por tanto, la aparición y el desarrollo de la informática y de las tecnologías ha dado una
nueva dimensión a las tareas del documentalista y le ha permitido afrontarlas con mayor eficiencia, rapidez y fiabilidad. Pero así como estas nuevas herramientas pueden ser muy útiles también debemos tener cuidado pues gran parte de la información que se presenta no tiene fundamentos o puede confundirse con valoraciones personales y, por tanto, subjetivas.
Como dice Elie Wiesel, premio Nobel de la Paz de 1986, "estar sobreinformado es como estar mal informado".